Sello Gestión Sostenible UEU-LATU: un modelo de mejora continua para las exportadoras uruguayas
- Departamento Periodistico
- 14 dic 2025
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La Unión de Exportadores de Uruguay cuenta con la Unidad de Exportación Verde, cogestionada con LATU, con el fin de promover el desarrollo del sector y su posicionamiento competitivo.

La sostenibilidad ha tomado un rol importante en el mundo, pasando a ser un pilar en el ámbito empresarial. La Unión de Exportadores de Uruguay (UEU) junto con el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), como promotores de acciones que consideran más convenientes, creó el Sello Gestión Sostenible con el fin de promover la integración de prácticas responsables en las empresas. La presidenta de la gremial exportadora, Carmen Porteiro, destacó como exitosa la experiencia de la Unidad de Exportación Verde, en el marco de la conciencia medioambiental y de sensibilizar a las empresas exportadoras sobre ese tema.
En 2020 ocurrió un crecimiento de las consultas por parte de los clientes y, en algunos casos, de los requerimientos de las casas matrices de determinados exportadores. “Había empresas con departamentos dedicados a la sostenibilidad, incluso en su más amplio espectro, entonces nos preguntamos cómo podíamos transmitir ese eje a otras empresas que todavía no la estaban percibiendo”, describió. Es así que surge un grupo con técnicos para evaluar cuáles eran las mejores prácticas y cuáles eran los requerimientos que estaban empezando a recibir de distintos lugares. Tiempo después, se suma el LATU para crear un marco que pudiera ser auditable.
Uno de los desafíos y objetivos a cumplir era que pudiera ser accesible para todo el abanico de empresas que integran la Unión. Así nace el sello, que consta de cinco niveles, a los que se va accediendo a medida que se cumplen los ciclos de mejora continua en las buenas prácticas, y que se adapta según los bienes o servicios que exportan las empresas. La Unidad de Exportación Verde ofrece apoyo y acompañamiento para su obtención y permite a la empresa ordenar la información existente, alinear su propósito y objetivos a la consecución del triple impacto, fortalecer sus capacidades internas, contar con indicadores propios de sostenibilidad, poner en valor su contribución al logro de los ODS, medir y evaluar sus acciones en los tres ejes: ambiental, social y de gobernanza, demostrar y comunicar sus avances y avanzar en sucesivos ciclos de mejora en la gestión de la sostenibilidad.
Cinco años después “sigue existiendo y el comité técnico se reúne para evaluar actualizaciones y mejoras”. Por otra parte, destacó que este proceso permite también el intercambio de información sobre los beneficios de transitarlo. “Hay que tener en consideración que estar inmerso en la sostenibilidad da muchos beneficios, pero hay que invertir en recursos humanos, económicos, en tiempo y, sobre todo, se necesita el compromiso de todos los integrantes de las compañías”, expresó.
Para la Unión de Exportadores es “importante” que haya beneficios tangibles para las empresas que van por este camino. En ese sentido, informó que este año el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), al ser uno de los aliados estratégicos de la gremial, brindó la posibilidad de acceder a créditos de finanzas sostenibles. Además, cuentan con un convenio con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), para financiar hasta el 70% de un recurso que se destine a la implementación de este sello. En ese sentido, expresó que la meta es seguir traccionando los beneficios tangibles.
Por otra parte, Porteiro destacó que hay otro grupo de beneficios que no son económicos y abarcan la generación de equipos y compromisos en pro de un beneficio mayor que excede a la compañía y que va a las comunidades. La experiencia de estos tres años les dejó evaluar qué pilar de medioambiente era el que estaba más trabajado en las empresas y en los que se requería mayor fortalecimiento: era el pilar social y, en algunos casos, el pilar de gobernanza.
El próximo objetivo, respecto a la herramienta del sello, es la internacionalización para que sea reconocido por distintos organismos. “El 20% de las exportaciones de bienes del Uruguay cuentan con algún nivel del sello”, entonces “nos parece importante que nuestra cadena de aprovisionamiento transite también este camino de sostenibilidad”.
Cuando la Unión de Exportadores inicia este camino, “se firmó un documento por parte de todos los partidos políticos de acompañamiento y respaldo hacia la gestión sostenible de las empresas exportadoras”. En ese sentido, destacó la decisión del país de continuar por una misma línea, porque “la imagen de sostenibilidad no se construye de un día para el otro, pero con decisiones incorrectas se destruye rápidamente”.
“Todos estamos en la línea de construir un país que tenga un diferencial o un valor agregado por su trabajo en sostenibilidad”
Observando el posicionamiento actual de la sostenibilidad, Porteiro plantea: “¿Sigue siendo un diferencial o pasó a ser una condición de ingreso en algunos mercados?”. Ante esto, ejemplifica con la normativa “EUDR” (Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación), que se impondrá a determinados productos que ingresan. Por otra parte, destacó que Uruguay, gracias a sus acciones, es el único país del Mercosur clasificado como de bajo riesgo.
“Es un beneficio y podemos quizás empezar a ocupar espacios que otros proveedores van a abandonar por este requerimiento adicional. Entonces, entendemos que la sostenibilidad tiene que tener más incentivos de los que hoy tiene, justamente bajo el entendimiento de que primero no hay sostenibilidad si la empresa no es sostenible económicamente en sí misma, para eso tenemos que hacer que las inversiones y los costos asociados se vean recompensados de una forma”, expresó.



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