Transición energética: el enfoque se instala en carga, última milla y transporte público
- Departamento Periodistico
- 14 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 23 dic 2025
El mercado de vehículos automotores livianos eléctricos representa el 20% de las ventas.
Uruguay se ha posicionado como líder en el camino hacia la descarbonización tras alcanzar una matriz eléctrica mayormente renovable. Actualmente, se encuentra transitando el segundo paso: minimizar la participación de los derivados del petróleo en la matriz energética total. No solo se trata de expandir el potencial eólico y solar sino de avanzar hacia una movilidad sostenible.

La ingeniera Antonella Tambasco, asesora del área Asesora del área de Demanda, Acceso y Eficiencia Energética de la Dirección Nacional de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), explicó que si bien en el sector transporte se ha visto una evolución de lo que es la movilidad eléctrica, desde el ministerio se trabaja en todos los temas de movilidad sostenible, que es más amplio que solo hablar del vehículos eléctricos . En ese sentido, destacó que “la movilidad se tiene que trabajar en conjunto entre las instituciones para lograr el cambio en cómo las personas se mueven”.
En cuanto al transporte de pasajeros, se aprobó el fideicomiso de movilidad sostenible. Se aplica una tasa arancelaria de importación a los vehículos en 0% para automóviles, para todo transporte de carga, para cargadores y baterías de litio, “pensando en que no es solo el vehículo, sino también su infraestructura la que tiene que estar disponible para dar confiabilidad al usuario”. Además, se cuenta con el programa Subite Cargo, dentro del cual se favorece la adopción de vehículos eléctricos, una iniciativa para incentivar la adopción de vehículos de carga eléctricos por parte de empresas y organizaciones. Por otra parte, se aplica un reconocimiento económico que otorga el MIEM a las medidas de eficiencia energética (MMEE) implementadas exitosamente en el país.
Además, se ha trabajado en el cambio cultural brindando información sobre el consumo del vehículo a través del etiquetado de eficiencia energética. Entonces, las líneas van en el sentido de “bajar la barrera de la inversión, pensar instrumentos de capacitación y de información al usuario y buscar cuáles son las nuevas tecnologías que surgen para diversificar”.

En los últimos tres años hubo una aceleración en cuanto a la adquisición de vehículos eléctricos, sobre todo en particulares,“Hasta 2024 teníamos alrededor de 12.000 vehículos eléctricos en circulación en el país y solo en 2025 se vendió la misma cantidad”. Tambasco explicó que hay dos factores que influyen: el interés ambiental y el económico.
“Un vehículo eléctrico es más eficiente y consume energía eléctrica, que no solo es un costo más bajo en el día a día, sino que además es renovable”, entonces “en la cuenta entre inversión inicial más utilización, es más redituable”, explicó.
La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía hizo un estudio que indica qué está pasando en la región. “Cuando nosotros empezamos a hablar de movilidad eléctrica en América del Sur, Chile y Colombia han hecho una reconversión fuerte, pero en cantidad de ventas Uruguay se ha venido posicionando entre los primeros lugares”, informó. Actualmente representa cerca del 20% de lo que se comercializa en el país.
Etiquetado de Eficiencia Energética
Uruguay cuenta con el Programa de Normalización y Etiquetado del Sistema Nacional de Etiquetado de Eficiencia Energética , que ofrece a los consumidores información sobre el desempeño energético del equipamiento. Desde 2024 se estableció la incorporación de los vehículos automotores livianos por fases.
Fase 1: Vehículos a combustión interna-desde el 28 de septiembre de 2024.
Fase 2: Vehículos híbridos con o sin recarga exterior desde el 28 de marzo de 2025.
Fase 3: Vehículos eléctricos puros desde el 28 de septiembre de 2025.
“El objetivo es que al momento de comprar un vehículo cero kilómetro uno pueda comparar sus rendimientos, entonces el desafío fue trabajar con los importadores porque se trata de un mismo estudio de todos los equipos. Actualmente, el objetivo es informar al consumidor final sobre los datos que ofrece el etiquetado”, explicó. En ese sentido, agregó que a futuro se espera poder pasar a una etiqueta comparativa, con el objetivo de que se “incorpore la eficiencia energética en la toma de decisión”.
Tambasco mencionó que en la elaboración del segundo Plan Nacional de Eficiencia Energética, el sector movilidad es uno de los más importantes. Dentro del plan hay tres puntos fundamentales que son: marco regulatorio, comunicación y sensibilización e incentivos, en donde se propone una revisión constante de los instrumentos fiscales, herramientas de financiamiento, capacitación sobre las nuevas tecnologías,contemplando los impactos ambientales considerando posibilidades de reutilización y reciclaje de posibles residuos, entre otros.
Retomando la idea de avanzar hacia una movilidad sostenible, reflexiona que el foco está ubicado también en evitar que siga creciendo el parque vehicular, “porque aunque sea eléctrico, trae otros problemas en cuanto a cómo se desarrolla la ciudad, que no son energéticos, pero sí son ambientales, de seguridad y de tiempos”. Aclaró que no se busca prohibir pero sí incentivar la utilización de otros métodos de traslado, como la bicicleta o a pie, mediante políticas articuladoras entre los entes competentes que hacen a la ciudad.
En conclusión, la asesora analiza que el sector de movilidad eléctrica en vehículos livianos “se ha consolidado” y queda el desafío en el transporte de carga y pensar en la multimodalidad y en cómo conectar dentro de la ciudad lo que se llama la última milla. En ese sentido, reiteró que la actual administración puso foco en alcanzar el 50% de ómnibus urbanos eléctricos, con el fin de seguir promoviendo el transporte público en detrimento del transporte particular, pero apostando a la comercialización de vehículos eléctricos en lugar de los de combustión, ante una demanda que no va a desaparecer.



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