Responsabilidad ambiental de Facal y Cía: de la conciencia a la acción permanente
- Departamento Periodistico
- 14 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Dentro de su enfoque, destaca su idea de que “las acciones son efectivas en tanto se hagan en una cadena conjunta”.
Como gestores de empresas que manejan mercadería en el país, Facal y Cía tiene una visión alienada con lo que ocurre en el mundo, siendo uno de sus ejes el “ser actores que inciden en el beneficio del cuidado del medio ambiente”. Leonardo Couto, director de la compañía, informó que desde 2014 la sostenibilidad era un tema presente entre sus filas, tras la promulgación de la normativa de Operador Económico Autorizado, que cuenta con un capítulo de valoración positiva vinculado al manejo de los residuos.

Entonces, desde entonces “comenzamos lentamente a recorrer distintos caminos que nos fueron llevando a este elenco, de distintas acciones que fuimos tomando, primero de toma de conciencia sobre la necesidad de ser un actor positivo en el factor de sustentabilidad y luego de acciones relacionadas al manejo adecuado de la estructura de papelería”, explicó. En ese sentido, aclaró que si bien “el comercio exterior en Uruguay se ha digitalizado, queda un remanente enorme de actividades que se realizan en base a papel”.
Uruguay cuenta con una normativa sobre el manejo cuidadoso de envases que está regulada por el Ministerio de Ambiente, a través de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), en el marco de la Ley N° 17.849 de envases (2004) y decretos específicos. Unos 10 años después, se inician a tomar acciones correctivas y por consecuencia se exige a las compañías importadores y exportadoras un plan de manejo y disposición final de sus envases.
“Hoy en día la gran mayoría, salvo algunas empresas de porte menor, cuentan con un plan aprobado”, informó. En ese sentido, destacó que se observa un desarrollo “importante” en volumen y en conciencia.
Por otra parte, Couto informó que hace un tiempo el Estado detectó, a partir de un incremento exponencial del nivel de consumo de las personas, una serie de residuos de equipamiento que tiene algún tipo de material o dispositivo eléctrico o electrónico. Ante esto, se llegó al entendido que una forma de regularlo es mediante el establecimiento de una tasa vinculada al volumen de kilos que maneje la empresa en sus importaciones, con el fin de financiar el reciclaje.
En noviembre de 2024, entró en vigor en Uruguay un nuevo decreto que establece regulaciones obligatorias para la gestión de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). Las empresas que fabriquen, importen o comercialicen dispositivos electrónicos deben implementar un plan de gestión aprobado por el Ministerio de Ambiente. Además, deberán cumplir con metas progresivas: en dos años, recolectar el 40% de los residuos generados y, en cinco años, alcanzar un 85% de valorización.
A nivel interno, Facal y Cía tiene por objetivo principal “mantener activos todos los procesos que ya hemos disparado”. En ese sentido entiende que “no es válido hacer el lanzamiento de una línea de cuidado y quedarnos solo en eso. Nosotros todos los días damos pasos en diferentes acciones”.
A su vez, como miembros de la Red de Pacto Global, informó que “empezamos a recorrer un camino de alianza y de aproximación con otras empresas que forman parte en Uruguay, con el fin de motivar a interactuar de manera conjunta”. En esa línea, expresó que “las acciones son efectivas en tanto se hagan en una cadena conjunta. Hay un cierto impacto directo en la acción que uno tiene, pero nada como el conjunto de acciones”.
Couto destacó que Uruguay “ha hecho un trabajo muy relevante y destacado, inicialmente con especial atención en materia energética y avanzando en cuestiones de residuos en general”. Analiza que “desde lo macro, el país se ha posicionado en un lugar de visión general del manejo de los recursos, correcto y alineado con las políticas internacionales y con lo que los seres humanos queremos”.
A nivel más micro y observando acciones específicas, admite que “tenemos ciertos desafíos que no son menores”. Por ejemplo, Montevideo puso en revisión el modelo del manejo de residuos tras no alcanzar los resultados esperados. Además, en el interior del país, hay otros capítulos con oportunidad de mejora, como el manejo de los desechos de las líneas de producción.
En conclusión, Couto destacó que “el mundo está tomando conciencia de que las acciones diarias de cada persona deben tener un cambio en el manejo del cuidado hacia nuestro planeta”. En ese sentido, celebró que Uruguay y sus empresas hayan decidido seguir un camino más amigable y cuidadoso con el ambiente pensando, sobre todo, en las futuras generaciones.
Acciones de sostenibilidad
Facal y Cía participa como miembro de la Red de Pacto Global desde 2020; del programa de apoyo a la Educación Cimientos, desde el año 2016; y del programa de reciclaje de Repapel, desde 2021.
En cuanto a capacitación a funcionarios en temas de sostenibilidad, en 2022 realizaron cinco talleres coordinados por el consultor Enrique Piedra Cueva; participaron de una charla abierta a toda la organización a cargo de la entonces directora ejecutiva de la Red de Pacto Global en Uruguay, brindada por Paola Rapetti; fueron parte de la capacitación sobre Gestión de Residuos, a cargo de Repapel, entre otros.
Además, cuentan con acciones de patrocinio hacia proyectos de impacto social, entre ellas financian a dos becarios en Cimientos desde el año 2016, apoyan a eventos y festivales, colaboran con la campaña del abrigo, realizan donación de equipamiento informático en desuso a centros CAIF.
En 2023, fueron parte de la coordinación de la mesa redonda sobre gestión de residuos en Zona Franca y recintos aeroportuarios, coorganizada con Repapel y Werba y con la participación de DNA y Dinacea.



Comentarios