top of page

Redalco revaloriza más de 1.550.225 kg de frutas y verduras que tenían por destino la basura

“Si el sistema funcionara bien, se podría garantizar una porción diaria de frutas y verduras a todas las personas que padecen de inseguridad alimentaria”.


En Uruguay se desperdician 125 millones de kg de frutas y verduras al año en un contexto en el cual aproximadamente entre el 13,7% y 15,1% de los hogares experimentan inseguridad alimentaria moderada o grave.

La mirada atenta de un emprendedor gastronómico alertó sobre la cantidad de vegetales que esperaban al lado de una volqueta a ser tirados; el motivo: si ya no se puede vender, se tira. Así nace la organización Redalco, que recupera las frutas y verduras que serían desperdiciadas por su forma, tamaño, color o excesos de producción; la clasifican junto a un equipo operativo y voluntarios para entregarlas a organizaciones que trabajan con población de contextos vulnerables, como CAIF, clubes de niños, escuelas, liceos, centros juveniles, merenderos, comedores, refugios y ollas populares.


Massimiliano Iannolo, director de Desarrollo Institucional, informó que en la primera operativa se recuperaron únicamente 1.200 kg y durante 2024 se entregaron más de 1.550.225 kg a más de 400 organizaciones. “Hicimos una estimación que era muy pesimista, si recuperabas un 15% de lo que se desperdiciaba diariamente en el Mercado Modelo, habría un potencial para entregar dos toneladas y medias de alimento en buen estado”, expresó.


En ese sentido, aclaró que además esto es solo “la punta del iceberg”, porque “no es ni siquiera ahí donde está el mayor volumen de desperdicio a nivel de las cadenas frutihortícolas”.

El criterio que se utiliza para la clasificación es que tiene que estar en buen estado para consumir y que alcance una duración de una semana. “Porque la lógica de Redalco es sostener entregas de aquí a una semana”, explicó, debido a que cuentan con días pautados para las organizaciones.


Respondiendo a por qué se genera tanto desperdicio, informó que a nivel de mercado muchas veces obedecían la logística, “un operador trajo 100 cajones de berenjenas, vendió 70. Al otro día entraron 100 cajones nuevos porque era la previsión y esos 30 que sobraron se fueron porque los vendedores compiten y las frutas y verduras tienen que estar perfectas para competir”. Otro ejemplo es que, a nivel de consumidores, no elegimos aquel alimento que tenga las hojas perfectas y frescas o que cuente con algún desperfecto que con una pequeña manipulación se pueda aprovechar igual.


Después, explicó que donde está el principal volumen de desperdicio de alimentos es en la producción,  ya que se desperdicia hasta un 60% de lo que se produce “porque no cumplen con el patrón estético”. Por ejemplo, “la zanahoria que viene partida ya no se puede vender, pero en realidad es lo mismo. Sobre todo, pensando que a una zanahoria por lo general la vas a pelar, picar, procesar, cocinar, etcétera y no te enterarías nunca de que no es una zanahoria hegemónica”. Por otra parte, hay una sobreproducción que puede darse por diferentes factores, como la falta de coordinación entre productores o cuestiones climáticas. 


Cifras y financiamiento


Actualmente Redalco se sostiene por múltiples fuentes. Si bien Iannolo informó que originalmente el espíritu era que fuera autosustentable, a través de que las organizaciones que tuvieran presupuesto pudieran pagar una tasa social para ayudar a cubrir los costos, no era escalable y “empezamos a hacer hincapié en la recaudación de fondos”. Entonces, una parte se financia a través del mecanismo de donaciones especiales, el mecanismo de responsabilidad social empresarial y el de recaudación de fondos. En lo que se refiere a recuperación y distribución, en 2022 alcanzaron un pico, llegando a entregar más de 2 millones de kilos en un año y en adelante se superó el millón y medio. “Estamos en un volumen aproximado de 1.500 toneladas”, destacó. Actualmente, el impacto semanal alcanza a más de 400 organizaciones sociales, llegando a unas 50.000 personas. Esto “no significa garantizar la alimentación completa, pero sí es un apoyo”.

Con mirada a futuro, la meta es expandir el alcance de la organización más allá de Montevideo, Canelones y San José, incluso a través de otros mecanismos, para que otras instituciones, comercios o productores se contacten con organizaciones sociales cercanas con el fin de realizar tareas similares a las que lleva adelante Redalco,  porque las distancias implican una cooperación logística mayor.


Sostenibilidad y responsabilidad


“¿Quién tiene la responsabilidad de no comprar los alimentos imperfectos, el vendedor que no los pone a disposición o el consumidor que no los elige?”, reflexiona. En esa línea, menciona que “del lado de los productores existe la visión de que el consumidor uruguayo es demasiado exigente y después está la labor de concientización de decir qué responsabilidad tenemos como consumidor para elegir productos imperfectos y reducir el desperdicio innecesario de alimentos”.


De los 125 millones de kilos de frutas y verduras que se desperdician por año, Redalco alcanzó a recuperar casi el 2%. “Somos un parche en un sistema que está mal. Si el sistema funcionara bien, se podría garantizar una porción diaria de frutas y verduras a todas las personas que padecen de inseguridad alimentaria”, analizó.


Además, entiende que el excedente no es solo perder alimentos, sino que detrás hay toda una cadena que requiere recursos para funcionar: “Cuando estás desperdiciando las frutas o las verduras, no estás desperdiciando solo ese alimento, sino todo el esfuerzo productivo que hubo atrás”.


Comentarios


bottom of page