El desarrollo sostenible como política de Estado
- JUAN BLANCO

- 17 ago 2025
- 4 Min. de lectura
“Hay que empezar a trabajar fuertemente en las finanzas sostenibles para atraer inversiones en el sector privado”, considera el director ejecutivo de AUCI, Martín Clavijo.
Desde 2010 la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI), en la órbita de la Presidencia de la República, es el organismo rector de la planificación, diseño, supervisión, administración, coordinación, ejecución, evaluación, seguimiento y difusión de actividades, proyectos y programas de cooperación internacional, recibida y otorgada por Uruguay, para dar cumplimiento a las prioridades nacionales de desarrollo del país. En ese sentido, uno de los ejes transversales de todas las iniciativas de cooperación que la agencia trabaja es la sostenibilidad, ejecutando así proyectos relacionados. “Hay que poner en valor que -el desarrollo sostenible- se ha instalado como una política pública de Estado, que no ha tenido cambios respecto a los diferentes gobiernos”, destacó el director ejecutivo de la AUCI, Martín Clavijo.

Este factor es parte de las razones por las que Uruguay se ha posicionado como referente regional en el tema sostenibilidad y transición energética. En julio de este año se celebró la VII Reunión de Ministros y Ministras de Energía de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en Bogotá, Colombia, instancia en la que Clavijo moderó el panel sobre Mecanismos Financieros Innovadores para Escalar Proyectos Energéticos. “Para llevar adelante este tipo de emprendimientos requiere, entre otras cosas, no solo voluntad política, sino también ordenamientos jurídicos claros que garanticen esa sustentabilidad, instrumentos con los que nuestro país cumple”, destacó.
Por otra parte, explicó que el factor que nos deja en desventaja es la dificultad para la financiación del desarrollo. “Somos un país de renta media alta desde el año 2018. Esto originó que Uruguay no sea un país elegible para ayuda oficial al desarrollo”, expresó. Por otra parte, aclaró que “existen recursos” pero que “están destinados a reducir las brechas estructurales que hay en muchas otras áreas”; en ese contexto se instaló el sistema multilateral. “Nosotros lo mantenemos más allá de que requiere un rediseño, creemos que es la única herramienta para que los países en vía de desarrollo que no acceden a financiaciones puedan articular y dialogar”, agregó.
En ese contexto, entiende que “hay que empezar a trabajar fuertemente en las finanzas sostenibles para atraer inversiones en el sector privado y que de alguna manera se garantice un desarrollo sostenible”. Clavijo remarcó que lo primero es la “voluntad política”, porque el crecimiento requiere “de políticas” y analiza que “hemos generado, producto de una política de Estado, las garantías para hacer una referencia regional en tema sostenibilidad”. En ocasiones somos como una especie de laboratorio de planes, por un tema de escala a nivel regional, para después replicar en otros lados”.
En ese sentido, recordó que en Uruguay existen varias herramientas que buscan incorporar inversiones, como el Fondo de Innovación en Energías Renovables (REIF), un instrumento financiero innovador, diseñado para llevar adelante proyectos a gran escala que involucran el uso de tecnología, con el objetivo de impulsar la segunda transición energética. El mismo combina capital privado y fondos de Naciones Unidas y bancos locales para ayudar a las empresas a validar tecnologías, modelos de negocio y medición de impacto y así asegurar el acceso a las fuentes renovables, aumentar la innovación y la competitividad del sector energético a través de la disminución de los costos de la energía. “Son inversiones sustentables y con garantías gracias al ordenamiento jurídico claro y las instituciones sólidas. En otros países es una experiencia que no se podría llevar a cabo”, destacó.
Este instrumento es sucesor del Bono Soberano (Biicc). Es el primer bono global indexado a indicadores de sostenibilidad que incorpora una estructura de tasa de interés bidireccional, vinculando el costo de capital del país con el logro de sus objetivos climáticos y basados en la naturaleza, de acuerdo a lo ya comprometido bajo el Acuerdo de París.
Por otra parte, en 2021 se creó la Mesa de Finanzas Sostenibles, plataforma público-privada liderada por el Banco Central del Uruguay y el Ministerio de Economía y Finanzas, con el objetivo de impulsar las finanzas sustentables en el país. Su objetivo principal es canalizar financiamiento hacia actividades que contribuyan al desarrollo sostenible, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.
Además, existe el Investor Map una herramienta, creada por PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), que permite identificar oportunidad de inversiones sustentables en actividades que ya se están realizando, reinterpretándolas desde una visión orientada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Clavijo nombró también el Pacto Global, una plataforma colaborativa en temas de sostenibilidad que tiene por objetivo impulsar las transformaciones público-privadas hacia modelos basados en las nuevas economías (circular, regenerativas, verdes, etc). Según informó, en 2022 Uruguay fue la red que creció más en el mundo y en 2023, la red que creció más en Latinoamérica.
Dentro del Sistema Nacional de Garantías para empresas (SiGa), lanzó el SiGa Ambiente, un nuevo instrumento que tiene por objetivo facilitar el financiamiento de sectores o inversiones que contribuyan a la sostenibilidad ambiental de la producción. Está constituido por líneas destinadas a garantizar hasta el 70% de los créditos a las Micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) que no cuenten con las garantías necesarias como respaldo para acceder a un crédito, a través del pago de una comisión.
“Hay una tendencia a que las empresas vengan con proyectos sostenibles y Uruguay tiene capacidades que otros países no”, destacó Clavijo. En esa línea, recordó que dentro de las prioridades que se presentaron al inicio del período de Gobierno, se encuentra transitar por caminos sostenibles. Además, analiza que a nivel global amerita pensar en el medio ambiente, porque, más allá de la sostenibilidad, tiene que ver con varios factores, como la economía, la salud, la seguridad alimentaria y otros aspectos. Entonces, “tenemos que pensar en agendas que sean sustentables a todo nivel”.
Con mirada a futuro, Clavijo anunció que se está trabajando en diferentes instrumentos relacionados al hidrógeno verde, por ejemplo, con la Unión Europea. El programa Euroclima apoya la hoja de ruta del hidrógeno verde en nuestro país a través de una colaboración con el Ministerio de Industria, Energía y Minería. “Es algo novedoso, que forma parte de la segunda transición energética, y que también es un punto de partida no solo en inversiones, sino en la promoción de participación de la gente y de sensibilización a nivel social de lo que implica una cooperación de este tipo”, expresó.











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