Dominicanos en Uruguay
- Departamento Periodistico
- 23 nov 2025
- 4 Min. de lectura
Con su establecimiento en Uruguay, la comunidad dominicana no solo ha demostrado un espíritu emprendedor, sino que también ha integrado progresivamente su cultura y tradiciones al acervo de la comunidad rioplatense.
Gabriella Delgado (bailarina)
El cuerpo de Gabriella Delgado -bailarina del Ballet Nacional de Sodre- es un mapa donde convergen dos geografías. Lleva el ritmo caribeño de República Dominicana en la sangre y la cadencia introspectiva de Uruguay en el movimiento. Para ella, el encuentro entre ambas culturas ha sido una transformación profunda que se materializa en cada paso.
“La cultura dominicana está en mi forma de moverme, de sentir”, afirma Delgado. Sin embargo, Uruguay le aportó un tempo distinto, una calma que se fusionó con su energía natural. “Es como si mi cuerpo hablara dos idiomas al mismo tiempo”, describe. Esa síntesis única define su arte: la vitalidad del Caribe dialogando con la elegancia rioplatense.
Su llegada a Montevideo, tras vivir en España y Rumania, marcó un nuevo comienzo. Encontró una sociedad que “recibe despacio, pero abraza fuerte”. El proceso de construir una red desde cero fue un desafío que superó con perseverancia, encontrando en otros artistas caribeños una comunidad que le brinda raíces compartidas y una comprensión mutua.
Para Delgado, el escenario es el territorio donde las fronteras se desdibujan. “Solo queda la emoción y el movimiento”, sostiene. En ese intercambio, su arte se consolida como un puente genuino, uniendo la esencia de dos naciones en un lenguaje universal, el arte.
Tobias Rijo (pintor)
“La ciudad, a través de los ojos del recién llegado, no es la misma que ve el habitante de toda la vida”. Bajo esta premisa, el artista dominicano Tobias Rijo ha creado "Cartografía Melancólica de Montevideo", una colección de más de 30 obras que transforman la experiencia migrante en un mapa de emociones y recuerdos.
La exposición, que ya ha tenido una destacada trayectoria siendo presentada en el Museo de las Migraciones y en el lobby del hotel Hyatt de Montevideo –además de ser parte de los eventos por la inauguración de la Embajada Dominicana–, propone un viaje íntimo y visual.
"Es una colección que narra todo el proceso de adaptación a una nueva ciudad". "En el recorrido se va viendo como, de la mano de la melancolía, la cartografía va exponiendo los cambios de la ciudad en mí", explica.
Rijo logra que el espectador vea Montevideo no como una simple aglomeración de edificios y calles, sino como un espacio emocional. Cada cuadro funciona como un diario personal donde los recién llegados, como él, trazan sus propias rutas afectivas. Las obras no solo profundizan en la experiencia individual del inmigrante, sino que resuena con una universalidad que conmueve a todo aquel que ha tenido que reconstruir su hogar en un lugar lejano.
Yesenia Arias German (comerciante)
Desde la Asociación Dominicana en Uruguay, Yesenia ha convertido su vocación de servicio en una acción concreta que alivia el camino de quienes llegan al país.
Este compromiso se materializa a través de un modelo que vincula su emprendimiento personal con su labor social. Como comerciante, ha canalizado recursos hacia la asociación: "Colaboro con comestibles, pero también con mobiliario, enseres, ropa, etc., de clientes que me hacen llegar estas cosas".
Al contactar con un migrante, ya sea porque este los busca o porque ellos identifican la necesidad, el primer paso es recabar información para entender su situación. "Le hacemos llegar si tenemos los recursos que necesita o información para su permanencia en el país", destacando que la orientación es tan crucial como la ayuda material.
Respecto al apoyo institucional, Yesenia destaca el rol activo de la Embajada Dominicana bajo el liderazgo del Embajador Fidel Santana. Su historia es un testimonio de que la integración se logra, también, tendiendo una mano al que llega, construyendo juntos un nuevo hogar. Yesenia sostiene que esta es una asociación abierta a la integración de quienes luchan por causas justas, y sin distinciones, sin estigmas. La Asociación de Dominicanos en Uruguay, es una familia que acoge, que ayuda y orienta.
Sahira Mariela Peguero Santomas (cheff)
Hace veintidós años, Sahira Santo Más llegó a Uruguay sin imaginar que este país se convertiría en su hogar. Con el tiempo, no solo se adaptó, sino que aprendió a querer profundamente a su gente, su ritmo tranquilo y su forma de vida. "Hoy siento que soy tan uruguaya como dominicana; ambas tierras viven en mí".
Al principio, todo fue un desafío: el clima, la forma de hablar, las costumbres. Pero, con paciencia y la calidez de las personas que conoció, Sahira comenzó a sentirse parte de este nuevo lugar. Aprendió a disfrutar del mate, de las charlas largas y del valor que los uruguayos le dan a la familia y la amistad.
"Me encanta cómo aquí las personas se reúnen sin necesidad de grandes motivos, simplemente para estar juntos", destaca. Aunque valora y conserva sus raíces dominicanas, especialmente la música, la alegría y la cocina, siente que ambas culturas se complementan: una le da raíces, la otra le da hogar.
Al principio, muchos uruguayos no conocían la gastronomía dominicana, pero con el tiempo se han animado a probarla. "Les encanta el sabor caribeño, los toques especiados, el color y la energía de nuestros platos".
Su cocina es un puente entre dos países, que fusionan sabo











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