Embajada de Venezuela en Uruguay rindió homenaje al Libertador Simón Bolívar
- Departamento Periodistico
- 26 dic 2025
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La Sección Consular de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela rindió homenaje este miércoles al Libertador Simón Bolívar en el 195º aniversario de su desaparición física.
Con una ofrenda floral depositada al pie de su monumento en la Plaza Bolívar de Montevideo, se honró la memoria de quien, en palabras del comunicado oficial del consulado, «consagró su vida a la causa de la libertad de nuestra América», cuyo pensamiento «sigue guiando los principios de soberanía, justicia e integración latinoamericana».
El acto contó con la presencia de autoridades diplomáticas de países como la Federación Rusa, Egipto, Palestina, la República Árabe Saharaui Democrática, México, Qatar y República Dominicana. También asistieron representantes del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (BANDES), CONOSUR, el Sindicato de Pesca, así como la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay.
Tras el acto protocolar, tomó la palabra Juan Blanco, director del Diario La R, identificado como un referente del pensamiento latinoamericanista. Su intervención, marcada por un tono de alerta, trasladó el homenaje histórico al terreno de la coyuntura actual.
«Bolívar muere, pero no muere el pensamiento, no muere la historia, no muere la sangre libertadora del pueblo venezolano y de los pueblos que acompañaron al libertador», expresó. Asimismo, estableció un paralelismo entre las luchas independentistas y el presente: «Estamos viviendo un momento histórico, político y militar de alta complejidad. El pueblo venezolano está siendo provocado en todos los aspectos y ámbitos que puede considerarse en cualquier espectro internacional como una intromisión y como un bloqueo económico, político y humanitario».
Su discurso fue una denuncia explícita. «Hay que apostar a la libertad de Venezuela porque ahí nos va la libertad de toda Latinoamérica», afirmó. Y señaló directamente a los responsables de dicha agresión, según su perspectiva: «El gobierno de Venezuela está siendo agredido. El pueblo venezolano está siendo agredido, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, está siendo agredido. Como también en su momento lo fue el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías».
Asimismo, concluyó su intervención con una afirmación contundente: «Venezuela… está siendo agredida por el gobierno de los Estados Unidos, por el imperio, por el mismo imperio extrapolado en otra región y en otro momento como este caballero libertador luchó para independizar al pueblo venezolano», refirió, haciendo alusión a la labor libertaria de Bolívar.
Al respecto, el ministro consejero y jefe de la Sección Consular de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone, ofreció un discurso de carácter histórico. Comenzó definiendo la figura de Simón Bolívar como la fuente de inspiración para el pueblo venezolano, “Bolívar es la esencia del ser venezolano, reencontrarnos con Bolívar es reencontrarnos con el pensamiento y la resistencia».
Citando al expresidente Hugo Chávez, Sassone enfatizó la vigencia del ideario bolivariano: «Creo que no hay ninguna ideología más apropiada para levantar la identidad de nuestros pueblos… que es la profunda, visionaria, integradora ideología bolivariana». Frente a los «momentos difíciles, complicados» que vive Venezuela (enfatizando la agresión estadounidense» y la «fuerza militar en sus costas»), la respuesta debe extraerse de ese legado: «Tenemos que sacar fuerza de lo que somos, de lo que nos dejó Bolívar».
Sassone realizó un recorrido por la gesta independentista, destacando el sacrificio y la tenacidad. «A nosotros no nos regalaron nada… Fueron luchas, fue la capacidad para enfrentarse a los imperios». Pero su eje central fue la idea de la unidad continental como proyecto bolivariano fundamental.«Bolívar planteó la necesidad de mantener la independencia de los pueblos… que era la unidad continental». Para el diplomático, la creación de la Gran Colombia respondía al concepto bolivariano del «equilibrio del universo», una necesidad geopolítica para las nuevas naciones.
Este análisis histórico sirvió de preámbulo para una crítica a la política exterior de los Estados Unidos. «Estamos viviendo la más vulgar diplomacia del chantaje. Estamos viviendo la muerte del derecho internacional… Hoy se vuelve a levantar con fuerza la soberbia imperial», afirmó. Se refirió a declaraciones que proclamaban que los recursos de Venezuela «son propiedad de los Estados Unidos». «Estamos viviendo, queridos amigos en la ley de la selva», sentenció.
Frente a este escenario, el ministro presentó la disyuntiva: «No hay otra realidad, son dos opciones, la soberanía o el imperialismo norteamericano. No hay manera de buscar términos medios». Y, retomando el espíritu, hizo un llamado a la resistencia y a la solidaridad internacional.
«Los pueblos cuando deciden resistir… son capaces de todo», afirmó, evocando la experiencia de Vietnam. «La resistencia del pueblo venezolano, la organización del pueblo a todos los niveles… esa es la estructura que está funcionando en Venezuela. Pero el pueblo venezolano necesita… la solidaridad internacional».
«Lo peor que nos puede pasar a los pueblos en estos momentos es el silencio, la mirada para los lados. Es con todos nosotros», concluyó, antes de agradecer la presencia de los asistentes y reafirmar los lazos históricos con Uruguay, recordando las visitas de Hugo Chávez.
El acto, pone de relieve el peso singular que la figura de Simón Bolívar continúa teniendo en la construcción de la identidad nacional venezolana y en el discurso político actual. En Venezuela, Bolívar trasciende el lugar habitual de un padre de la patria en el panteón histórico. No es solo el líder que logró la independencia de varias naciones; es el depositario de un pensamiento político que contiene las claves para la emancipación permanente y la integración continental.
Para el venezolano, Bolívar es omnipresente: su nombre designa ciudades, plazas, la moneda, el país mismo (República Bolivariana). Pero esta presencia material es solo el reflejo de una presencia ideológica más profunda. El «bolivarianismo» se ha erigido como la doctrina rectora del proceso político iniciado por Hugo Chávez, utilizada como fundamento para políticas internas y para una visión de la política exterior basada en la soberanía absoluta y la integración latinoamericana como contrapeso a la influencia hemisférica de Estados Unidos.
Así, el homenaje en la plaza uruguaya fue la puesta en escena de una narrativa poderosa donde el pasado y el presente de confrontación se entrelazan, donde la figura de Bolívar deja de ser una estatua para convertirse en un arsenal de argumentos, un símbolo de legitimidad y un llamado a la movilización, tanto dentro como fuera de las fronteras venezolanas. En esta concepción, honrar a Bolívar es un acto de reafirmación revolucionaria en un contexto de crisis.











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